domingo, 22 de enero de 2012
Luna llena para corazones vacíos.
Me encanta la luna, porque sé que es la misma también para ti. Y me paso observándola porque sé que tú, tarde o temprano, lo harás, y de repente, aun estando separados, habremos hecho algo juntos.
No entendía la vida, le había cogido manía y si le coges manía, la vida te la coge a ti. Y es la hostia, de verdad. Cada problema por pequeño que sea se convierte en un mundo, todo es gigante, deforme, monstruoso, un agobiazo. Eso era lo que pasaba, no entendía que la vida es otra cosa. La vida es disfrutar cada día, disfrutar de los viernes, joderse los lunes, jugar en los parques, llorar en los hospitales y abrazarte a quien te abraza y a quien no te abraza no te abrazas, y ya está, no pasa nada… y enfrentarse a los problemas, a todos, a los pequeños y a los grandes, y ganarles a veces y a veces no, echarlos fuera, y caerse, levantarse y volverse a levantar las veces que haga falta.
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